Se querían

Aquella cerda no dejaba de hablar. Tenía que hacer que se callase. Así que la maté. Supongo que todas las historias de amor terminan igual. Estábamos en su casa. Habíamos acabado allí como siempre. Ella buscando un polvo rápido y sentirse menos sola, yo queriéndola enamorar. Le había follado con mucho amor y ella había…